El IPC es una referencia de los intereses en los depósitos
El IPC es el eterno enemigo del ahorro. También contrincante por naturaleza de las familias. Pero más que un enemigo común, este indicador de la inflación es una referencia para determinar los tipos de interés en los depositos en esta feroz guerra del pasivo que mantienen las entidades.
Actualmente el IPC se mantiene por encima del 4,5%, llegando en algunos momentos por encima del 4,6%. Aunque eso es una pésima noticia para los ahorradores, porque de alguna verán restringido su poder adquisitivo, para los bancos ha sido el punto de partida para tomar medidas.
La falta de liquidez es el principal problema de los bancos. El ahorro es una misión imposible, poco atractiva para las familias. Esta combinación de necesidades ha logrado que la guerra de los depositos se mantenga vigente, con una competencia que ha llevado a los intereses a niveles históricos.
Ya no hay banco en España que no oferte depositos con intereses por encima del 4%, inclusive del 5%. La variedad da para todo: para quienes buscan un TAE bajo para depositos a un año, o para quienes quieran intereses de alto porcentaje anual para depositos a inferiores a seis meses. Todo sea por captar más liquidez.
Las entidades están concientes que si ofrecen en sus depositos rendimientos superiores a la inflación, podrán generar un mayor atractivo para el ahorro. Aunque esto no depende ya del tipo de interés, sino de la capacidad de ahorro de las familias que ha dio disminuyendo al tiempo que aumenta la inflación.
Pero no todo son malas noticias. El ahorro en España ha llegado a niveles históricos superando el billón de euros. Todo esto se debe en parte a la gran cantidad de productos que han salido al mercado que tienen por premisa ofrecer una mayor rentabilidad.
Por otro lado, los ahorradores han encontrado en la guerra del pasivo una oportunidad para desviar el dinero que antes invertían en renta variable hacia los depósitos.




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