¿Saben las entidades qué depósitos queremos?
Estos días he leído una noticia sobre la idoneidad de los productos de inversión que ofrecen las entidades financieras a sus clientes. Según la misma noticia, muchas entidades ofrecían depósitos, cuentas corrientes y otros productos de inversión sin tener en cuenta si el perfil es idóneo o no.
Esta práctica iría en contra de la directiva MIFID que protege al usuario del mal asesoramiento e información por parte de las entidades a la hora de contratar productos de inversión. Esta directiva, que entró en vigor el pasado 20 de junio y, sin embargo, no se aplica en cuentas corrientes, depósitos y seguros de ahorro intenta evitar que los bancos abusen de la confianza de los clientes. Conozco casos que, por amistad o por falta de conocimientos, dejan el dinero en manos de “amigos” del banco para que los muevan por los fondos de inversión.
La denuncia que hizo la OCU sobre este asunto es bastante razonable, sin embargo, ¿no será también que los usuarios deberían documentarse sobre el intrincado mundo de las inversiones antes de contratar sus productos financieros? ¡Parece mentira que se trate de sus ahorros!
Igualmente, también se da el caso de aquellos que quieren “duros a cuatro pesetas” y en el mismo momento de hacer la inversión. Hay que ser conscientes que un depósito, un fondo de inversión o una cuenta corriente exigen una serie de condiciones, entre ellas la de inmovilizar una cantidad de dinero. Es lógico que, antes de inmovilizarlo, uno debería asegurarse que ese dinero no le va a hacer falta y que puede vivir sin él. ¡Que no son pocos a los que les gusta vivir por encima de sus posibilidades!
Sin embargo, este punto está tomando cada vez menos importancia, pues desde hace tiempo han salido al mercado productos que permiten retirar el dinero en el momento que uno desee. Es el caso de la Cuenta NARANJA de ING Direct , el depósito Azul de Ibanesto o el Depósito Openbank.

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